Cómo solucionar los 5 fallos más comunes de Windows
Lentitud, reinicios, cuelgues, pantallazos azules, etc., ¿qué los causa y cómo solucionarlo?
Para nadie es un secreto que Windows causa dolores de cabeza con ciertos problemas tan frecuentes que posiblemente el 99% de los usuarios los han experimentado alguna vez en sus vidas.
Por supuesto, mientras más experiencia se tiene con algo, más fácil se
hace conseguir la solución y vivir una vida más feliz. Personalmente
vivo mis días en paz y tranquilidad con Windows y los escasos problemas
que llego a tener no son nada que no se pueda resolver en unos minutos,
pero muchos se encuentran con situaciones en las que no saben qué hacer y
terminan mandando a reparar el ordenador a otro lado, invirtiendo
dinero que podrían haberse ahorrado con una simple búsqueda en la red.
Hoy les vamos a dar algunos tips bastante puntuales para intentar solucionar cinco de los fallos más comunes de Windows. Es fácil.
La lentitud
Este es el problema más común de Windows desde el inicio de los
tiempos. Todo el mundo lo ha vivido, pero no todo el mundo sabe por qué
pasa. Varias razones: con el tiempo el registro y el espacio en disco se
fragmentan y el procesador tiene que trabajar más para acceder a la
información (esto ha mejorado bastante desde Windows 7, y en Windows 8.1
tarda más en pasar). Discos duros a reventar de datos, programas que
inician con el sistema y consumen memoria sin necesidad, y malware
consumiendo recursos sin que el usuario se de cuenta. Hay otras causas, y
algunas relacionadas con el hardware pero vamos a resolver estas que son las más comunes.
- Desfragmentar el disco duro y el registro: si tienes versiones anteriores a Windows 8 deberías probar con aplicaciones para la desfragmentación, Deffragler es una buena opción gratuita, o la misma herramienta que incorpora Windows. Ahora, en Windows 8/8.1 esto no es necesario, y el sistema lo hace de forma automática constantemente.
- Borrar archivos temporales, cookies, y otros estorbos: esto ayuda bastante con la velocidad de navegación y con problemas de cargas de páginas. Aunque cada navegador tiene su propia opción para hacerlo, yo prefiero usar el buen CCleaner, que es gratuito y lo vengo usando desde hace años para "limpiar" mi sistema. Una vez por semana o cada 15 días es una buena idea.
- Remueve la mayoría de las aplicaciones al inicio: si usas Windows 7 abre el menú de inicio, escribe "ejecutar" y en el cajón ingresa "msconfig", en la pestaña de servicios que inician con el navegador elimina todo lo que no consideres necesario. En Windows 8 solo necesitas abrir el Administrador de tareas y deshabilitar cosas en la pestaña "inicio". Pista: el 99% de las cosas son innecesarias, elimina todo y tu sistema iniciará más rápido.
- Mejora tu hardware: si tu PC va demasiado lento es posible que necesites una mejora. Si tienes 3GB de Ram o menos estás un poco en problemas, en especial si usas Google Chrome. Aquí algunos trucos para mejorar la velocidad de Chrome, o tal vez debas considerar cambiar de navegador e instalar aplicaciones ligeras.
Reinicios mágicos
Las dos razones principales por las que Windows se "reinicia solo" suelen ser: malware o temperatura.
La primera suele ser culpa de algún virus, o bicho raro que está
controlando el sistema, y la segunda tiene que ver con que tu procesador
se recaliente y Windows reinicie o apague el ordenador para prevenir
fallos. El malware de hecho puede provocar lo segundo, si el proceso
malicioso consume demasiados recursos de tu máquina, también puede
sobrecalentar.
Instala un antivirus y una herramienta antimalware. Aunque usted no lo crea, el Windows Defender de Microsoft
es de lo mejorcito que hay, ya viene instalado en algunas versiones de
Windows 8.1 y puedes bajarlo de forma gratuita. Como herramienta
adicional recomiendo encarecidamente Spybot Search & Destroy,
esta herramienta te permite inmunizar tu sistema ante varias amenazas, y
escanear Windows cada cierto tiempo con ella es una gran idea.
Ahora, el calentamiento también puede ocurrir si tu PC no tiene
suficiente ventilación, un ventilador dañado es un problema fácil de
resolver. A veces se acaba la pasta térmica
que se coloca entre el procesador y el ventilador, o a veces es
simplemente una increíble cantidad de suciedad. En este caso intenta
solo resolver lo que creas que puedas, sino busca ayuda profesional
antes de arruinar tu cacharro.
Cuelgues
La causa de esto pueden ser cualquiera de las mencionadas arriba, pero una que no hemos mencionado y que molesta bastante, son los controladores de la tarjeta de vídeo.
Es muy importante mantenerlos actualizados, e instalar los correctos.
Para eso solo necesitas ir a la web de tu fabricante y buscar los de tu
modelo. A veces el problema radica en que tu versión de Windows no tiene
soporte para la GPU que tienes, por antigüedad de uno u otro. En muchos
casos instalar los de la versión más cercana puede funcionar bien, en
otros es una pesadilla de cuelgues, pantallazos negros, parpadeos y lag.
A veces se trata de un programa en específico que cuelga todos los procesos del sistema
y te congela la pantalla. Lamentablemente para estar seguros de cual es
esa aplicación molesta, tiene que pasarte varias veces. Desinstala,
prueba con una alternativa, o cuando la uses intenta no ejecutar nada
más al mismo tiempo. Puede ayudar. A mucha gente le pasa con Photoshop o
con máquinas virtuales, esto es porque son programas muy demandantes de
recursos y Windows se "estresa".
Virus y otros bichos
Todo comportamiento raro que no hayamos mencionado en los tres puntos
anteriores puede ser causado por un virus. Pero, ya esto no es 1998 y
el malware ha evolucionado tanto que hay de todo, y como estamos
conectados todo el tiempo, siempre estamos expuestos. Las herramientas antimalware
que mencioné arriba son de gran utilidad para prevenir y resolver
muchos problemas. Pero, lamentablemente en muchos casos, hay infecciones
tan terribles que si nada funciona lo mejor que puedes hacer es reinstalar Windows, o en su defecto utilizar las opciones de actualizar y reparar que se incluyen en Windows 8 y 8.1 para restablecer Windows a su estado original y eliminar toda marca creada por el usuario.
Por supuesto, en esto juega un rol muy importante la prevención y el sentido común del usuario, pues si vas por la vida mirando porno en sitios raros y haciendo clic en todos los banners, no te puedes quejar. Las descargas de torrents y los cracks
de aplicaciones piratas mucho daño hacen, y piratearselo todo, a veces
sale más caro. Cuestión de tener cuidado con lo que instalamos y donde
hacemos clic.
Pantallazos azules
Por último el menos común de los problemas de Windows, aunque
Internet insista de forma necia en que pasan todo el tiempo, son las
BSOD (pantallas azules de la muerte) como se les ha llamado lindamente
en años. El tan amado y obsoleto Windows XP las tenía mucho más que
Windows 7, y Windows 7 las tuvo más que Windows 8. Pero siguen ahí,
presentes, y pueden atacarte cuando menos lo esperes.
La causa más común de pantallazos azules son controladores defectuosos, la enorme cantidad de las veces es un driver que no sirve el que te está dando dolores de cabeza. Para saber si tienes problemas con tus drivers en Windows, usa este enlace donde explico cómo.
Otra causa común son periféricos no compatibles, y
usualmente también se relaciona esto con los controladores. Si
instalaste algo nuevo, quítalo y comprueba si vuelven los pantallazos.
Y, por supuesto, el malware también puede causar pantallazos azules. Así
que la mayoría de las soluciones pasan por el mismo lugar en todos los
casos.




